El País de la Piel de Toro
En un lugar de la Mancha
Cualquier lugar es bueno para plantar y venerar este simbólico árbol que todas las civilizaciones antiguas, desdé la época de los Faraones hasta la nuestra. El Olivo, es el árbol elegido por Dios para que los hombres busquen la Paz en cualquier tiempos revueltos, pues debemos recordar que fue una ramita de Árbol traída en el pico de una Paloma cuando la Ira del Creador, aniquilarlo toda la vida impura mandando la lluvia sin cesar anegando toda la faz de la tierra. Quizás deberíamos preguntarnos, si volverá la Tierra, a correr ese mismo peligro como ese ancestral Diluvio Universal que anegó todos los campos productivos de multitudes regiones del Mundo, quizás nuestros Dirigentes Gobernantes de la élite, no quieran o no quieren ver qué en determinada circunstancias decidan en sus retóricas reuniones poderosas, resolver sus arbitrajes con un conflicto de poderío de marcialidad y belicoso, no puedo asegurar que El Altísimo, en estos casos este, con lo más débiles, o con los menos avanzados en tecnología destructivas, pero hoy, en día enrolarse en estas empresas milicianas y querer arrastrar a otros Países que veneran está antigua simbología de sosiego, armonía, amistad y confraternidad de esta hermandad Universal. La madre naturaleza, o la Diosa Gea, y por mi sentido común me dicen que estamos constantemente jugando con fuego y desgraciadamente no disponemos de tantos bomberos para apagar esas odiadas llamaradas del miedo y terror con estos indeseados que quieren despertar de su letargo a otros oscuros caballeros, para que estos mensajeros apocalípticos, como una vez antaño lo hicieron al son de sus trompetas, los cuatro jinetes avanzan montados en sus caballos rojos alzando las espadas contra todo aquel que desafío la convivencia, quizás este Olivo sea testigo de esas duras batallas y luchas de aniquilación total. Que por su adaptación en cualquier climatología adversa en su supervivencia de su más de dos mil años de existencia, tiempo suficiente para que otro olvido colectivo en su imprudencia, no vuelva hacerse otra vez realidad. Según pasen los años venideros Pandora resurgere una y otra vez, y desconozco si está Señora, fue Madre alguna vez, creo que no, ya que si fuese así, no hubiese cometido esa nefasta equivocación. Pedimos a Zeus, que entierre en los más hondo de la profundidades y no vuelva a liberar esos males divinos, donde encarcelaron en su caja de los truenos, a sabiendas que la humilde y horrorizada Esperanza nos muestra otra vez el camino adecuado, el Amor, entre hombres, bestias y vegetales. Y llegando a este punto nos deberíamos preguntar. Por qué cometer los mismos errores del pasado, sabiendo que podemos cometer otros nuevos.
Enrique M.Hidalgo
Para
El Pais de la Piel de Toro.
Madrid primer Domingo de Mayo del 2026/ 3 Día de la Madre.







