Para comer es obligatorio hacer reserva mesa.
Madrid 9/3/2024
Hoy quedamos con amigos para tomar unas raciones en las Cuevas de Luis Candela.
Ya lo teníamos planeado desde hace tiempo, Pedro y Aurori, no lo conocían y tenían ganas de ir, desde aquella cena de amigos en otro emblemático restaurante de Madrid * La Bodega de los Secretos*, así que quedamos como siempre en Atocha, para subir por la calle Atocha dirección Plaza Mayor, y allí, ante de entrar, señalé al ministerio de asuntos exteriores, diciendo que era la cárcel de cortes, y allí pasó varias temporada el bandolero ‘Luis Candela’, escapando varias veces de ella. Sugerir bajar por el Paseo Imperial, para enseñarle a Pedro donde se encontraba el cuerpo de los Bomberos centro de Madrid, hoy convertido en un hotel, una placa conmemorativa indicaba su existencia hasta 2016. Seguimos bajando hasta retornar hacia la derecha por la calle Latonero hacia la cruz puerta cerrada, señalando Pedro un edificio de enfrente de la calle haciendo mención de “huevos rotos “ Casa Lucio en calle de la Cava baja.
!Otra quedada nos acercamos a comer!.. las mujeres comentaron, y subimos por nuestra derecha hacia la calle Cuchilleros, parando en el número 17, en la puerta de “casa Botín” aquí es donde me gustaría entrar y comer, pues es el restaurante más antiguo de Madrid documentado inmortalizado por Benito Perez Galdós y contemplado en la esquina de un edificio, una construcción de madera robusta, que en mi juventud, recordaba que allí se encontraba un kiosko.
A nuestra izquierda, dejamos el mirador de cuchilleros, este si lo conocían ellos, de meses antes.
Allí, nuestro destino final, señalé, debajo del Arco de Cuchilleros, “ Las Cuevas de Luis Candela” con su Bandolero en puerta con trabuco en ristre da la bienvenida vestido de época a todos los clientes del mesón como lo haces desde décadas antes, en 1980 recorría junto con mis amigos y compañeros de las noches de juergas y tapas por diferente establecimiento de Madrid de los Austrias.
Dentro del establecimiento los camareros van vestido de la época Goyesca, dando un toque especial al mesón que nuestros amigos quedaron impresionados tanto en el cordial recibimiento como la exquisita raciones, como la limpieza y sala donde nos acomodaron.
A la salida del establecimiento subimos por la calle cava de San Miguel, bordeando las fachadas de la Plaza Mayor, y mostrándoles el Mesón de las Mazmorras, seguro que os gustará bajar, adentrándonos en las entrañas de aquel edificio por el sotano cueva, comentando “bajar de se baja bien con cuidado”, pero la subida se hace larga por el peso en la barriga de la cerveza y el vino.
Al subir señale el mesón de la tortilla, el del champiñón y otros mesones que quedaron para recorrerlo otro finde, gustando mucho está experiencia de pasar la tarde por “los típicos Mesones de Madrid” .
Mesón de la Rincon de la Cava
















